Quebradero

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La FGR por fin se asoma a Sinaloa

 

Por Javier Solórzano Zinser

La FGR está haciendo algo que debió hacer desde hace tiempo. Investigar qué ha venido pasando en Sinaloa con tantas evidencias de presuntas responsabilidades del gobierno estatal.

Todas las evidencias apuntan a que El Mayo Zambada fue llevado a EU contra su voluntad. La carta que dio a conocer días después de su detención confirma que se produjo una “traición” de Los Chapitos, en lo cual pudo haber intervenido Rubén Rocha Moya.

El Mayo asegura que fue llevado contra su voluntad. El narcotraficante había sido convocado a una reunión con el gobernador y Melesio Cuén para resolver sus diferencias. De por medio estaba el destino de la Universidad Autónoma de Sinaloa la cual era objeto de abiertas confrontaciones entre estos dos personajes.

El hecho sacudió al país. Las autoridades federales estaban totalmente fuera de la jugada. Dio la impresión de que pedían información sin querer obtenerla. El entonces gobernador aseguró que no estaba en Culiacán esos días argumentando que se había ido con su familia a Los Ángeles. La versión fue repetida en diferentes ocasiones, pero nunca se presentó una prueba concreta.

A los pocos días de esto, de manera discreta el entonces presidente de EU Joe Biden felicitó a quienes habían participado en el operativo. Si nos atenemos a cómo se pudieron haber dado los hechos, El Mayo fue llevado contra su voluntad en medio de un presunto acuerdo entre autoridades estadounidenses, Los Chapitos y muy probablemente con la anuencia de las autoridades mexicanas.

De otra manera no se entiende cómo un avión pudo salir de territorio nacional y aterrizar en un aeropuerto en EU donde las autoridades estaban esperando “el paquete”. Fue un acuerdo entre la delincuencia organizada y las autoridades de EU, las cuales aseguran que no tratan con terroristas, siendo que los narcotraficantes son calificados como tales.

López Obrador pidió información y no le dieron absolutamente nada. EU se quedó con El Mayo quien ha entrado en el proceso de negociación. Muy probablemente mucho de lo que hoy se sabe sobre Rocha Moya y los otros nueve tienen que ver con lo que El Mayo ha informado.

El narcotraficante no es el único que se ha dedicado a informar. Más de 92 delincuentes han sido enviado a las cárceles de EU, suponemos que más de alguno se ha mostrado más que dispuesto a negociar para contar sus historias. El Gobierno tomó la decisión de mandarlos sin que mediera ningún aspecto legal de por medio, de no ser el que se hablara de elementos como seguridad nacional, y que en cualquier momento podían fugarse de las cárceles mexicanas, hecho que evidencia el estado de las cosas.

El secuestro de El Mayo tuvo a querer o no la participación de las autoridades estadounidenses. Como se quiera ver se metieron directa o indirectamente al país y se llevaron a un personaje que el Gobierno mexicano fue incapaz de poder detener.

Por hechos como éste, a los cuales hay que sumar otros y de los cuales las y los sinaloenses dan cuenta, resulta singular que se diga que no tienen indicios de la relación entre el exgobernador y la delincuencia organizada.

El “culiacanazo” fue otro momento en que además de la incapacidad del Gobierno para instrumentar un operativo de enorme importancia, como era la detención de Ovidio Guzmán, abortaron la operación ante la retadora reacción de Los Chapitos. Cierto que después lo detuvieron, pero es cierto también que Ovidio negoció con las autoridades de EU a tal grado que se llevó a 17 de sus parientes a la Unión Americana.

Parece que años después por fin la fiscalía se ha dado cuenta que hay motivos para investigar muchas cosas en Sinaloa.

RESQUICIOS.

Después de lamentable y desafortunado lance sobre el calendario escolar, presumiríamos que vendría una revisión de lo sucedido, porque muchas cosas quedaron sueltas; por ejemplo, el mes, último de clase que dicen no tiene propósito. Todo apunta a que vamos al no pasó nada.