Las y los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) tomaron la decisión de no utilizar las nueve camionetas blindadas adquiridas recientemente, y que estas serán devueltas o reasignadas para otras personas juzgadoras, tras la polémica en torno al gasto.
A través de una publicación en redes sociales, el máximo tribunal detalló que esta se tomó la decisión por su “compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo”, después de que el costo de las unidades Jeep Grand Cherokee, hasta un millón 777 mil pesos por cada una, fuera motivo de controversia.
El Poder Judicial Federal destinó 252 millones de pesos a la compra de 571 vehículos nuevos durante el último trimestre de 2025, entre los que se encuentran las camionetas Jeep Grand Cherokee, con un costo superior a un millón de pesos por unidad, asignadas a las y los ministros de la Corte.
Tras los cuestionamientos públicos, el Máximo Tribunal reiteró su compromiso con el uso eficiente y responsable de los recursos del pueblo, así como con el objetivo de construir “una justicia real y verdadera”. No obstante, la adquisición fue señalada como contradictoria con los discursos de austeridad y contención del gasto público.
El OAJ justificó la compra al argumentar que se decidió concluir con los contratos de arrendamiento que existían para dotar de vehículos a altos mandos del propio OAJ, de la SCJN y del Tribunal Electoral. Según el organismo, se optó por la compra en lugar de mantener la renta de 445 unidades.
En el caso específico de los vehículos asignados a los ministros de la SCJN, el OAJ informó que tuvo conocimiento de diversos incidentes de seguridad derivados del uso de unidades que ya no ofrecían condiciones adecuadas de protección.
“Eso hizo evidente la necesidad inmediata de contar con vehículos confiables, en condiciones óptimas y técnicamente adecuados”, señaló el organismo en un comunicado, en el que añadió que la sustitución del parque vehicular del Poder Judicial se realizó con base en criterios técnicos, de seguridad, financieros y operativos, ante fallas recurrentes en las unidades anteriores.