El proceso de reemplacamiento vehicular y renovación de licencias de conducir en Veracruz se ha convertido en un auténtico calvario para miles de ciudadanos, quienes acusan al gobierno estatal de ineficiencia administrativa y falta de planeación.
Entre las quejas recurrentes están las de las largas filas y los tiempos de espera. Los usuarios reportan que para reemplacar deben permanecer hasta seis horas en módulos improvisados para realizar trámites básicos en la Secretaría de Educación, Plaza Crystal y el Teatro del Estado, en Xalapa.

Asimismo, se reportan fallas en el sistema digital, requisitos confusos y cambios repentinos, pues ni los empleados saben a ciencia cierta cómo llevar a cabo el trámite ni los documentos contemplados en la convocatoria oficial.
Conductores que dependen de sus vehículos para trabajar —taxistas, repartidores y transportistas— se ven afectados por la imposibilidad de circular legalmente, mientras que la saturación de oficinas ha provocado aglomeraciones y conflictos entre usuarios y personal administrativo.

De la misma manera, la renovación de la licencia de conducir se lleva hasta dos horas y media en las oficinas del Velódromo, donde no hay acceso a sanitarios. Para recibir la documentación solo hay cuatro personas, que deben atender una población de unos 500 mil solicitantes.

Los ciudadanos exigen ampliar horarios, reforzar personal y garantizar plataformas digitales funcionales para evitar que el trámite se convierta en un viacrucis gracias a la ineficiencia burocrática del gobierno de Veracruz.