Remembranzas

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La poetisa veracruzana que quedó en el olvido

 

Por Leticia Perlasca Núñez

María Enriqueta Camarillo y Roa de Pereyra, fue poeta, novelista, cuentista y traductora mexicana, y una de las más importantes figuras del modernismo hispanoamericano, nació en Coatepec, Veracruz.

 

También fue reconocida más allá de México, ya que su novela, “El secreto” ganó en 1923 el premio literario de la Academie Francaise como mejor novela hispana femenina.

 

María Enriqueta es la única escritora mexicana que ha sido nominada hasta el momento al Nobel, pero esto es poco conocido porque en la historia, como le ha pasado a muchas mujeres, su lugar ha sido invisibilizado.

 

Cuando uno busca en la base de datos de los nominados al Nobel de Literatura, el nombre de esta veracruzana simplemente no aparece enlistado en la categoría de mexicanos, como sí los de Alfonso Reyes, candidato en 1949 y 1958; Enrique González Martínez, en 1949, y Josep Carner, 1965, poeta catalán que se naturalizó mexicano.

 

El dato de que en 1951 la poeta María Enriqueta Camarillo y Roa fue nominada al Premio Nobel de Literatura, junto con Winston Churchill, ex primer ministro británico, así como el novelista venezolano Rómulo Gallegos y el filósofo español José Ortega y Gasset, parece no estar presente entre los jóvenes mexicanos.

 

 

Cuando tenía 22 años, Camarillo, quien había tenido una educación privilegiada, publicó sus primeros poemas en el periódico El Universal. Lo hizo con el nombre de Iván Moszkowski, en referencia a un músico que admiraba. En ese entonces no era fácil que, más allá de los diarios o revistas femeninas, las mujeres lograran espacios en publicaciones de relevancia nacional. De ahí que tuvieran que recurrir a seudónimos masculinos.

 

La vida de esta escritora es digna de analizarse y estudiarse a profundidad, pero el que quizá sea su legado más grande es el libro de Rosas de la infancia, donde recopilaba textos de autores clásicos y suyos para educar a los niños en el gusto estético por la poesía y el placer de la lectura.

A María Enriqueta Camarillo le pasó lo que a tantas mujeres artistas que hicieron grandes cosas, el olvido simplemente les alcanzó.

Falleció, según varios testimonios, ciega y en precariedad económica a los 86 años en la Ciudad de México.

@PerlascaLety

FB Leticia Perlasca

 

 

 

 

 

 

 

 

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