Quebradero

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Los defensores de los DH

 

 

Por Javier Solórzano Zinser

La importancia del otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a la jurista sudafricana Navi Pillay está entre muchas razones, en el hecho de que estamos en la obligación de colocar los derechos humanos en el radar.

El enojo de Donald Trump por no ser él quien recibiera el Nobel de la Paz, le da, paradójicamente, mayor fuerza al otorgamiento de la presea a la destacada sudafricana.

Navi Pillay estuvo en México hace como 15 años como Alta Comisionada de la ONU en Derechos Humanos. Su visita fue controvertida, porque a los gobiernos mexicanos no les gusta que les evidencien los innumerables problemas que tenemos en el país en esta materia.

Recordemos el informe que se presentó el año pasado, el cual generó una abierta molestia por parte del gobierno, sin que tuviera la más mínima autocrítica de las muchas evidencias bajo las cuales vivimos en derechos humanos y desaparición de personas.

Cuando la sudafricana estuvo en México, estaba sobre la mesa un problema que hoy sigue siendo de primera importancia y que se ha agudizado. La gran pregunta que desde hace tiempo nos tenemos que hacer es quién defiende a los defensores de los derechos humanos.

En medio del compromiso y solidaridad bajo el cual actúan, están totalmente expuestos. Para los gobiernos, estatales y federal, no son un asunto que traten de manera directa y, sobre todo, que hagan lo que al final es su obligación, protegerlos.

El Gobierno mexicano, éste y el anterior, han optado por concentrar la defensa de los derechos humanos en una institución que es cada vez menos influyente y creíble. La CNDH es hoy un apéndice del Gobierno y no actúa en defensa de la ciudadanía cuando los problemas puedan tocar al gobierno.

La CNDH es cada vez menos importante para los ciudadanos, porque dejó de ser el instrumento en el que la sociedad podía confiar para que se le defendiera y protegiera. Lo que ha pasado en estos años es el aumento del descrédito.

Al estar tan aparejada a las estructuras y conveniencias del gobierno lo que ha venido pasando es que madres buscadoras, organizaciones de la sociedad civil, defensoras de los derechos humanos y los propios ciudadanos, busquen maneras diferentes de enfrentar sus problemas y así defender a la ciudadanía.

Navi Pillay ha pasado toda su vida como defensora de los derechos humanos. Su reconocimiento último tiene que ver con la investigación que hizo, con el aval de la ONU, sobre el genocidio de Israel en Gaza. Es por ello por lo que ha recibido el repudio del gobierno israelí y de Donald Trump. Su encomiable trabajo pone en evidencia lo que pasa en Medio Oriente, lo cual lo ha colocado en uno de sus conflictos más delicados de su historia.

El trabajo de Pillay es integral. Previo a su investigación sobre Gaza e Israel se abocó a promover en todo el mundo la defensa de los derechos humanos, lo cual le ha traído todo tipo de ataques de los cuales, invariablemente, ha salido bien librada.

Para nuestro país este galardón es de gran relevancia. Estamos ante el reconocimiento de una persona que ha trabajado a lo largo de su vida en un tema que para nosotros forma parte de la cotidianidad, por más que los gobiernos traten de evadirlo o concentrarlo, como si ellos fueran quienes determinan qué sí y qué no.

La defensa de la ciudadanía en relación con los derechos humanos es un deber. A lo que hay que sumar un tema de enorme relevancia y que cada vez está más entre nosotros: los ataques sistemáticos a los periodistas, veamos el caso de Oaxaca el viernes, y la necesidad de poner en la mesa la pregunta a la que le urge una respuesta de quién defiende a los defensores de los derechos humanos.

RESQUICIOS.

Granaderos, ahora se les dice policías, replegaron a trabajadores del IMSS. Poco importan las demandas que tienen que más que sean para ellos, son por sus pacientes. Eso sí, que no fueran de la CNTE u otra organización a la cual en el gobierno le tengan empatía o temor.