La Comisión Nacional del Agua (Conagua) descartó que el título del pozo que provocó la movilización de habitantes de Altotonga y Jalacingo a inicios de esta semana esté a nombre de algún integrante de la familia Yunes Zorrilla, como había señalado días antes la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García.
El director general del Organismo de Cuenca Golfo Centro de la Conagua, Sergio Antonio López Montecino, informó este miércoles que, de acuerdo con los documentos en poder de la dependencia federal, el aprovechamiento está registrado a nombre de un particular de apellido Orozco.
“Lo que yo sé es que quien tiene el título es el señor Osorio… Orozco, perdón. Sí tiene título, tiene un título de libre alumbramiento de hace muchos años”, explicó el funcionario federal. Además, precisó que “en ningún título de concesión sale el apellido Yunes”.
La declaración de López Montecino contradice el señalamiento realizado el lunes por Nahle, cuando, en medio de las protestas de habitantes de más de 15 comunidades de Altotonga y Jalacingo, vinculó públicamente el aprovechamiento con la familia del excandidato a la gubernatura José Francisco Yunes Zorrilla.
“Todo parece ser que ese pozo es de la familia Yunes Zorrilla, del contador que está ahí con ellos, etcétera”, declaró entonces la mandataria, quien además pidió a Conagua revisar la concesión y advirtió que, si el agua autorizada para uso agrícola estaba siendo comercializada, podría retirarse el permiso.
Tras esas declaraciones, José Francisco Yunes rechazó públicamente cualquier relación suya o de su familia con el aprovechamiento. “No somos concesionarios de ese pozo y nada tenemos que ver con su operación”, afirmó, al tiempo que pidió a la autoridad federal hacer pública la situación jurídica del mismo.
López Montecino agregó que personal de Conagua realizó una inspección en el lugar y que hasta ahora no encontró irregularidades técnicas o jurídicas que permitan ordenar su clausura. Incluso explicó que el pozo ya había sido clausurado anteriormente por la dependencia, pero el propietario recurrió ante tribunales federales y obtuvo una resolución favorable que obligó a levantar la medida.
El funcionario también marcó distancia de la disputa política alrededor del caso. Señaló que a Conagua no le corresponde determinar si existe un trasfondo partidista y que su responsabilidad es atender el problema relacionado con el acceso al agua.
“Si hay un tema político o no, eso en realidad a nosotros no nos interesa, solamente nos compete resolver el tema del agua para la gente que sí lo necesita”, expresó.
López Montecino reconoció que la región enfrenta una disponibilidad limitada de agua y que durante la temporada de sequía la situación puede agravarse.
El propio funcionario admitió haber constatado la precariedad del suministro en Jalacingo, donde visitó un estanque que recibe un caudal reducido y abastece a tres colonias. “Sí veo que hay una necesidad enorme de falta de agua potable”, reconoció.