En medio de la crisis que atraviesan los servicios públicos de salud en Veracruz, imágenes difundidas en redes sociales muestran a la secretaria de Salud estatal, Mariela Hernández García, en un lujoso hospital privado de Xalapa, donde presuntamente fue internado su esposo, Gustavo Domínguez Aguirre, a causa de una emergencia.
La información circuló desde el lunes en redes sociales y señala que el familiar de la funcionaria habría sido atendido en el Hospital Ángeles de Xalapa. Este martes, se difundieron imágenes en las aparece el coordinador estatal del IMSS-Bienestar, Roberto Ramos Alor, quien acompaña a la titular de Salud en el lobby del Hospital Ángeles, en la capital del estado.
La escena adquiere relevancia pública por producirse mientras los hospitales públicos de Veracruz enfrentan fuertes cuestionamientos por carencias de medicamentos, material de curación e insumos indispensables para realizar procedimientos médicos.
Durante las últimas semanas, personal médico y residentes han denunciado las condiciones en las que funcionan diferentes unidades hospitalarias, particularmente el Centro de Alta Especialidad (CAE) de Xalapa, donde la falta de material ha provocado inconformidad entre trabajadores y afectaciones en la prestación de los servicios.
Precisamente Ramos Alor ha quedado en el centro de esa controversia por su respuesta a las protestas y denuncias del personal sanitario, que ha hecho públicas las carencias existentes en los hospitales administrados bajo el modelo IMSS-Bienestar.
Pero mientras persisten los reclamos por las condiciones del sistema público, quienes tienen bajo su responsabilidad su conducción cuentan con la posibilidad de recurrir a instituciones particulares de alto costo cuando enfrentan una emergencia y coloca en el debate las condiciones reales en las que opera el sistema público de salud en Veracruz.