Los señalamientos por el presunto cobro de “moches” en la oficina de la diputada local de Morena, Dorheny García Cayetano, dejaron de ser solamente una acusación pública: la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de Veracruz abrió formalmente una carpeta de investigación, mientras la legisladora negó los hechos y contraatacó señalando a su exempleado por la pérdida de equipo fotográfico valuado en alrededor de 80 mil pesos.
El caso se encuentra registrado bajo la carpeta de investigación 539/2026, iniciada después de que José Alberto Flores Hernández, exintegrante del equipo de García Cayetano, denunciara ante la Fiscalía el presunto delito de abuso de autoridad y un supuesto mecanismo mediante el cual habría sido obligado a entregar una parte sustancial de su salario.
Flores Hernández había hecho públicos los señalamientos desde el pasado 7 de agosto. Según su versión, de los aproximadamente 20 mil pesos que recibía como pago debía entregar 14 mil 700 pesos en efectivo a una persona cercana a la diputada y conservar solamente alrededor de 5 mil pesos.
El excolaborador aseguró que los recursos eran entregados a la secretaria particular de García Cayetano bajo el argumento de que serían utilizados para pagar a otras personas que trabajaban en la oficina legislativa pero que no aparecían formalmente en la nómina del Congreso del Estado. Asimismo, sostuvo que el presunto mecanismo no se habría aplicado exclusivamente con él, sino también con otro integrante del equipo.
Dorheny reparte lodo
Tras conocerse la apertura de la investigación, Dorheny García negó haber recibido dinero de Flores Hernández o de cualquier otro integrante de su equipo.
“Nunca he recibido dinero de él”, afirmó la legisladora, quien señaló además que hasta este jueves no había sido notificada legalmente de algún procedimiento en su contra y sostuvo que será su acusador quien tendrá que probar sus dichos ante la Fiscalía.
También dirigió señalamientos contra José Alberto Flores y vinculó el conflicto con la desaparición de una cámara fotográfica, un lente y otros accesorios que, de acuerdo con su versión, estaban bajo su responsabilidad.
García Cayetano calculó el valor del equipo en alrededor de 80 mil pesos y aseguró que se trataba de bienes de su propiedad —no del Congreso— que todavía se encuentra pagando. Según relató, la cámara desapareció después de una celebración relacionada con un partido del Mundial y Flores tenía la responsiva del equipo.
La diputada planteó como hipótesis que las acusaciones por los supuestos “moches” podrían constituir una reacción de Flores ante la exigencia de responder por la cámara perdida.
“Yo me imagino que como es muy costoso, él intenta revertir la situación, no lo sé”, señaló García Cayetano, quien además dejó abierta la posibilidad de iniciar acciones legales tanto por la desaparición del equipo como por daño moral derivado de los señalamientos en su contra.
La morenista también sugirió que podría existir un interés político detrás del escándalo debido a la proximidad del siguiente proceso electoral, aunque no presentó elementos que sustentaran esa afirmación. Insistió en que no tiene acceso directo a los recursos públicos utilizados para pagar los salarios del personal del Congreso y consideró que cualquier irregularidad en la nómina tendría que ser investigada por los órganos de control.
“No inventen chivos expiatorios”, responde José Flores
José Alberto Flores Hernández confirmó que ya acudió ante la Fiscalía, tal como había exigido la gobernadora, y respondió que ahora corresponde a las autoridades investigar.
Sin embargo, pidió que el caso no termine con la fabricación de un “chivo expiatorio” y que la responsabilidad por el supuesto esquema no sea atribuida exclusivamente a la secretaria particular de García Cayetano, persona a la que identificó como quien recibía el dinero.
Flores sostuvo que le resulta difícil creer que una colaboradora cercana pudiera exigirle sistemáticamente una parte de su salario sin conocimiento de la diputada.
El exempleado insistió además en que durante periodos vacacionales, cuando recibía anticipadamente dos quincenas, la cantidad que debía entregar ascendía a 29 mil 400 pesos. Flores aparecía registrado con una percepción bruta de 41 mil 526.66 pesos como personal de confianza adscrito al equipo de García Cayetano.