A 11 años del caso Narvarte, familiares y activistas exigen justicia y acusan impunidad en el crimen de Rubén Espinosa y Nadia Vera: piden reabrir el caso

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Al cumplirse 11 años del multihomicidio ocurrido en la colonia Narvarte de la Ciudad de México, familiares, activistas y organizaciones defensoras de la libertad de expresión reiteraron su exigencia de verdad y justicia para las cinco víctimas del crimen, al tiempo que denunciaron que las investigaciones permanecen incompletas y que los presuntos autores intelectuales continúan en la impunidad.

A través de un pronunciamiento difundido este 31 de julio de 2026, el colectivo Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida) sostuvo que el caso sigue siendo «una herida que no cierra» debido a que «la verdad está secuestrada en los sótanos del poder» y porque nunca se agotó la línea de investigación relacionada con la persecución política que, aseguran, sufrió el fotoperiodista veracruzano Rubén Espinosa durante el gobierno de Javier Duarte de Ochoa.

El 31 de julio de 2015 fueron asesinados en un departamento de la calle Luz Saviñón, en la colonia Narvarte, Rubén Espinosa Becerril, la activista Nadia Vera Pérez, Yesenia Quiroz Alfaro, Alejandra Negrete Avilés y la ciudadana colombiana Mile Virginia Martín.

El crimen provocó una amplia condena nacional e internacional debido a que Rubén Espinosa había abandonado Veracruz semanas antes tras denunciar amenazas derivadas de su labor periodística, mientras que Nadia Vera había señalado públicamente la persecución contra activistas y periodistas en la entidad.

Investigación inconclusa

En el pronunciamiento, los firmantes sostienen que, aunque tres personas fueron sentenciadas como autores materiales, ello no ha significado el esclarecimiento total del caso.

Afirman que las autoridades nunca profundizaron en la posible participación de los autores intelectuales ni agotaron diversas líneas de investigación relacionadas con el contexto político y de persecución que enfrentaban Rubén Espinosa y Nadia Vera.

También recuerdan que análisis telefónicos apuntaban a la posible intervención de al menos diez personas durante la ejecución del crimen, además de la existencia de vehículos presuntamente involucrados y diversas omisiones cometidas durante las primeras diligencias ministeriales, aspectos que —aseguran— permanecen sin esclarecer.

La exigencia de las familias y organizaciones ha sido constante desde hace más de una década: identificar a todos los responsables, incluidos quienes habrían ordenado el asesinato.

Persisten las omisiones documentadas

Las organizaciones recordaron que la entonces Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal emitió en 2017 la Recomendación 04/2017, en la que acreditó violaciones al debido proceso, deficiencias en la investigación, omisiones en el seguimiento de todas las líneas de investigación, filtraciones de información y la falta de perspectiva de género en las indagatorias. Entre sus principales puntos ordenó elaborar un plan integral de investigación que agotara todas las hipótesis relacionadas con la labor periodística y de defensa de derechos humanos de las víctimas. (CDHCM)

Sin embargo, el colectivo denuncia que, a once años del crimen, esa recomendación continúa sin cumplirse plenamente y que incluso el memorial público instalado para recordar a las víctimas fue retirado sin consulta con sus familiares.

Veracruz, epicentro de la violencia contra la prensa

El pronunciamiento vincula el caso Narvarte con la situación que continúa enfrentando el gremio periodístico en Veracruz.

Los firmantes sostienen que la entidad sigue siendo la más peligrosa del país para ejercer el periodismo, con 34 comunicadores asesinados y siete desaparecidos desde el año 2000.

Además, señalaron que durante 2026 la violencia no ha cesado y mencionaron los asesinatos de Carlos Castro, en Poza Rica; Roxana Berenice Guzmán Ramírez, secuestrada y asesinada en Nanchital, y Luis Ángel López Valdés, quien fue asesinado después de denunciar amenazas en su contra, también en Poza Rica.

En ese contexto, cuestionaron la eficacia de las instituciones encargadas de proteger a periodistas, particularmente la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), así como los mecanismos federales de protección, al considerar que no han logrado frenar las agresiones.

«No nos han vencido»

Pese al escenario de violencia e impunidad, el documento concluye con un llamado a mantener viva la memoria de las víctimas y continuar la exigencia de justicia.

«Este llanto se convertirá en lluvia que removerá la resignación y hará florecer la dignidad del pueblo», señala el pronunciamiento, que sostiene que el asesinato de Rubén Espinosa, Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Alejandra Negrete y Mile Virginia Martín representa un ataque no solo contra cinco personas, sino contra la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada.

El colectivo cerró su posicionamiento con las consignas: «¡Ni un asesinado más! ¡Ni una asesinada más!» y «¡Castigo a los autores intelectuales del crimen de la Narvarte!», al reiterar su demanda de verdad, memoria y justicia para las cinco víctimas.

Puedes integrar el siguiente apartado en la nota, después del segmento sobre las omisiones en la investigación y antes del apartado sobre la violencia contra periodistas en Veracruz:

«Once años contra el olvido»: la memoria como forma de resistencia

En el marco del undécimo aniversario del multihomicidio, el colectivo Memorial Narvarte publicó el manifiesto «Once años contra el olvido», en el que reivindica la memoria de las cinco víctimas como un acto permanente de resistencia frente a la impunidad.

El texto recuerda que han transcurrido once años «sin Alejandra, sin Mile, sin Nadia, sin Rubén, sin Yesenia», y sostiene que nombrarlos una y otra vez es una forma de impedir que el silencio impuesto tras el crimen termine por borrar sus historias.

«No hay justicia que repare lo irreparable, ni les traiga de vuelta. Pero once años son una prueba de que la memoria colectiva, cuando se sostiene entre muchas manos, resiste más que cualquier intento de borramiento», señala el documento.

El colectivo acusa al Estado de haber optado por el olvido al retirar memoriales públicos, prolongar las investigaciones y mantener en la impunidad a quienes consideran responsables intelectuales del crimen, mientras que las familias, amistades y organizaciones han decidido preservar la memoria de las víctimas mediante actos conmemorativos, archivos documentales y espacios de encuentro.

El manifiesto destaca que recordar a Alejandra Negrete, Mile Virginia Martín, Nadia Vera, Rubén Espinosa y Yesenia Quiroz constituye un acto político en un país donde la violencia suele convertir a las víctimas en simples expedientes judiciales.

«Cuidarnos ha sido, durante estos once años, la respuesta que hemos construido frente al horror», expresa el texto, al describir cómo cada año familiares, amigos y colectivos se reúnen frente al departamento 1909 de la calle Luz Saviñón para colocar flores, encender velas, cantar y realizar actividades artísticas como una forma de transformar el dolor en memoria colectiva.

El colectivo también reivindica el archivo digital de Memorial Narvarte como una herramienta para preservar testimonios, fotografías, canciones, documentos y expresiones artísticas relacionadas con el caso. Afirma que documentar y resguardar esa memoria constituye una forma de cuidado y también una alternativa frente a las narrativas oficiales.

«Frente a la negligencia institucional, el archivo colectivo es también una forma de justicia, la que nosotrxs podemos construir», sostiene el manifiesto.

El documento concluye afirmando que la memoria no sólo mira al pasado, sino que también representa una apuesta por el futuro, al mantener vivas las historias de quienes fueron asesinados y sostener la exigencia permanente de verdad y justicia.

«Alejandra, Mile, Nadia, Rubén, Yesenia: aquí están, aquí siguen», concluye el pronunciamiento publicado por el colectivo Memorial Narvarte.