Quebradero

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Se acomodaron las calabazas

 

Por Javier Solórzano Zinser

Y se fueron acomodando las calabazas. Al final, pase lo que pase, mañana acabarán en la parte final las selecciones que, de alguna u otra manera, se esperaba que llegaran a las semifinales. Hay ausentes, pero no hay sorpresas. Alemania, Países Bajos, Brasil, Croacia, Portugal, y en menor medida, Uruguay, llegaron con etiqueta de favoritos, pero se quedaron en el camino.

Lo de Alemania empieza a ser cada vez más grave, ciertamente lejos de Italia, porque no ha logrado construir una nueva generación de futbolistas que le regresen al futbol alemán su histórica jerarquía.

La misma tarea con carácter de urgente tiene Brasil. Contrataron a un gran entrenador, Carlo Ancelotti, pero es evidente que no hace milagros. La disyuntiva brasileña pasa por cambiar su forma de jugar; quiere decir que de alguna manera tendría que jugar de modo más mecanizadaoo se dedica a buscar en las favelas las nuevas generaciones que no necesariamente salgan de los laboratorios de los que se han convertido las fuerzas básicas. Brasil tiene que volver a jugar en función de su identidad bajo el significado histórico que significa el futbol en la vida de las y los brasileños; quizá Brasil se ha puesto demasiado serio perdiendo el sentido del goce que significa el futbol en su cotidianidad.

Los que quedan son la élite del futbol. España ha sido menos espectacular porque le han ido encontrando la forma de controlarlo. Esto siempre es posible porque con los jugadores que tiene España, cualquier descuido resulta mortal, como le pasó ayer a Bélgica.

Francia parece un vendaval. Mbappé se ha dedicado a jugar, como muy buen jugador, recordemos a Messi, falla penaltis, pero la vida sigue. Los galos son un firme candidato para ser campeones. Han logrado hacer a un lado las rencillas internas porque tienen un entrenador que entiende en todos sus ámbitos el futbol. Deschamps ha sido el hombre indicado y suponemos que Zidane sabe lo que le viene; la herencia está pesada. Mourinho ha de ser el más feliz con la muy interesante evolución de Mbappé.

Noruega contra Inglaterra es de pronóstico reservado. Junto con Francia, los noruegos son quienes han jugado el mejor futbol del Mundial.

Ha habido pasajes de algunas selecciones que han logrado maravillar. A Inglaterra no hay de otra que ganarle, si se le deja vivir atrapa el rival y sabe hasta con 10 jugadores cómo ganarles a equipos tan motivados como lo fue el mexicano.

Argentina siempre será un equipo duro, peleonero, jugando al límite, reclamando cualquier jugada. Los árbitros se sienten intimidados, y es muy probable que por eso duden. Los argentinos hoy podrán empezarse a quitarse los señalamientos de que la FIFA los quiere demasiado. De alguna manera están los que deben estar.