Después de que el Congreso de Veracruz con mayoría de Morena, aprobará reforma a la Constitución local que endurece los requisitos para activar un proceso de revocación de mandato, la gobernadora Rocío Nahle aseguró que ese ejercicio «no le quita el sueño».
En entrevista radiofónica, recordó que en 2024 fue electa para estar al frente del Poder Ejecutivo hasta 2030, sin embargo aseguró estar dispuesta a someterse a la revocación de mandato si así lo deciden los veracruzanos.
«Es la ley, no hay problema. Toda mi vida política yo he ido a las urnas y uno se somete a la voluntad del pueblo. Los veracruzanos y veracruzanas me dieron su confianza, me dieron el gran honor y el encargo de gobernar este maravilloso estado hasta 2030 y lo voy a hacer. Si en el inter me dicen que vaya o no vaya, no hay problema. Yo estoy ocupadísima trabajando, tengo mucho trabajo y no me voy a distraer con politiquerías, con grilla, con cambios», expresó.
El 7 de julio pasado, los diputados locales aprobaron una reforma a la Constitución de Veracruz que establece que, para solicitar la revocación de mandato, se requiere el 10 por ciento de las firmas de los electores de la entidad.
Además, las firmas deberán recabarse en un periodo de un mes en 107 de los 212 municipios, y las rúbricas deberán equivaler al 3 por ciento del listado nominal de electores de cada demarcación.
Este jueves 9 de julio, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que pedirá al área jurídica que revise la legalidad de la reforma que se aprobó en el Congreso de Veracruz.