El expresidente Andrés Manuel López Obrador volvió a aparecer públicamente con una carta en la que expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y lanzó una crítica directa al presidente estadounidense Donald Trump por lo que calificó como una actitud intervencionista hacia México.
En el documento, fechado en la Quinta La Chingada, en Palenque, Chiapas, López Obrador sostiene que existe una “embestida” desde sectores del gobierno estadounidense y de la derecha política de ese país para debilitar a Morena. El exmandatario argumenta que las presiones recientes no obedecen únicamente a preocupaciones de seguridad o combate al narcotráfico, sino también a intereses políticos y electorales en Estados Unidos.
El expresidente afirmó que durante su relación con Trump, en el primer mandato del republicano, prevaleció el respeto mutuo y que el mandatario estadounidense se abstuvo de utilizar un discurso ofensivo hacia los mexicanos o de insistir en temas como el muro fronterizo. En contraste, aseguró que ahora percibe un cambio de tono y un endurecimiento de la retórica hacia México.
Una de las frases que más resonó en redes sociales fue el llamado de López Obrador a que “por el bien de todos, que regrese el otro Trump”, en referencia a la relación bilateral que mantuvo con el presidente estadounidense durante su sexenio.
La carta también contiene un apoyo político explícito a Claudia Sheinbaum. López Obrador elogió su desempeño al frente del gobierno federal y la describió como una mandataria responsable, prudente y eficiente, y la llamó “la mejor presidenta de México de nuestro tiempo”.
El pronunciamiento ocurre en un contexto de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, marcadas por acusaciones estadounidenses contra funcionarios y políticos mexicanos por presuntos vínculos con el crimen organizado, la revocación de visas a gobernadores y dirigentes morenistas y críticas mutuas sobre seguridad y soberanía.
La reaparición de López Obrador coincide con una escalada verbal entre ambos gobiernos. En días recientes, Sheinbaum acusó a sectores de la derecha estadounidense y a actores internos de buscar desestabilizar a su administración, aunque evitó responsabilizar directamente a Trump.