María Eugenia Campos, gobernadora de Chihuahua, llegó a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México, pero para impugnar la legalidad del citatorio.
«Y hay que decirlo con toda claridad: se me cita bajo la simulación de ser una ‘testigo’, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada», afirmó la Mandataria estatal.
La gobernadora acusó el uso político de las instituciones federales y dijo que ella daba la cara.
«Hoy en México, es evidente el uso político de las instituciones federales; yo salgo a dar la cara porque tengo la dignidad para hacerlo: yo hice mi trabajo, defendí a las familias, y mi gobierno ha colaborado, sin reservas, con la fiscalía General de la República», dijo.
«Y mucho más allá de todo temor personal, hoy lamento y denuncio el autoritarismo al que todos estamos expuestros, un autoritarismo que se permite violar la consitución sin consecuencias.
Es indignante el doble rasero de este régimen morenista», expresó la panista fuera de la FGR.