Trabajadores eventuales del Departamento de Prensa de la Universidad Veracruzana (UV) acusaron a los directivos de la Dirección General de Comunicación Universitaria (DGCU) de hostigamiento laboral, presión psicológica y amenazas por negarse a trabajar jornadas extraordinarias sin pago durante la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) 2026.
La molestia creció luego de que empleados eventuales recibieran un correo institucional en el que prácticamente se les “ordena” cubrir actividades de la FILU durante 10 días consecutivos, incluidos sábados y domingos, pese a que esas jornadas no forman parte de sus horarios laborales.
Aunque desde semanas antes los trabajadores solicitaron información sobre horarios, descansos y compensaciones económicas, aseguran que las autoridades guardaron silencio y evitaron aclarar si las horas extra serían pagadas.
Durante una reunión interna efectuada el jueves 21 de mayo, los trabajadores expusieron que no se niegan a realizar sus labores, sino que únicamente exigen que se respeten sus derechos laborales y se pague el tiempo extra trabajado. “Nosotros no nos estamos negando a trabajar; solamente estamos pidiendo que se nos pague como al resto de los trabajadores”, reclamó uno de los empleados en medio de la discusión.
Lejos de calmar el conflicto, el administrador de la DGCU, Fredy Gómez Bello, y la jefa del Departamento de Prensa, Claudia Peralta Vázquez, –enviados por la Directora General de Comunicación Universitaria, Norma Trujillo Báez, advirtieron que el caso “se vería legalmente”, declaración que fue interpretada por trabajadores como una amenaza directa, especialmente por tratarse de personal eventual que depende de renovaciones de contrato.
Según denunciaron los empleados inconformes, el ambiente laboral dentro del Departamento de Prensa se ha deteriorado desde hace meses debido a presuntas prácticas de intimidación, presión constante y descalificaciones hacia el personal.
Cabe mencionar que pese a no llegar a un acuerdo, al personal eventual se le asignaron eventos por cubrir, a diferencia de los trabajadores de base, a quienes sí se les llamó para negociar cómo se les pagarían las horas extras.