A tres semanas de detectar un derrame de petróleo en playas y lagunas de Veracruz y Tabasco, la mancha de crudo en el Golfo de México sigue expandiéndose, denuncia Greenpeace México, afirmando impactos severos en los ecosistemas y comunidades habitantes de las diversas zonas afectadas.
Hasta este momento, las autoridades siguen sin aclarar la fuente de origen del derrame, por lo que tampoco es posible asegurar que éste haya dejado de ocurrir y tampoco ha sido posible la identificación de los responsables para aplicarles la respectiva sanción.
En un desplegado, la ONG alertó que el hidrocarburo ya se ha extendido por 630 kilómetros en la línea de costa de Veracruz y Tabasco, y acusaron que las autoridades no han realizado acciones de limpieza en las playas alejadas de zonas turísticas.
Greenpeace destacó que el gobierno no ha precisado la fuente del origen del derrame, por lo que señala que no es posible asegurar que esto haya dejado de ocurrir y tampoco se tienen identificados a los responsables.
«Este ya es un derrame petrolero sin control (…) Una vez más, el Golfo de México opera como zona de sacrificio ante los riesgos e impactos que implica la industria petrolera, así como la falta de capacidades y protocolos efectivos para su prevención, atención y mitigación», publicó.
De acuerdo con lo señalado por los activistas, las labores de limpieza se han enfocado sólo en las playas turísticas, no se tiene una estimación del impacto en los arrecifes, mientras que la Red Corredor Arrecifal reporta que no ha dejado de llegar hidrocarburo.
«La emergencia no es sólo ambiental, sino también presenta un aspecto social altamente grave que amerita, aparte de la limpieza —indispensable y crucial—, otras acciones de atención a la emergencia que son obligaciones de las autoridades y empresas implicadas», añadieron.
“La mayoría de las playas no ha recibido limpieza y sigue arribando chapopote en casi todos los sitios. La limpieza se limita a las playas y no se ha estimado el impacto en los arrecifes. Eso no es todo, la Red Corredor Arrecifal informa que en los últimos días ha vuelto a arribar petróleo a las playas, lo que agrava la contaminación y requiere nuevas acciones de limpieza en los sitios que ya habían sido atendidos”, puntualizó el organismo no gubernamental.
Greenpeace México exigió una acción efectiva e inmediata sobre la contingencia socioambiental por parte de las autoridades responsables. “Deben aplicar de manera inmediata los planes de contingencia, declarar zonas de emergencia ambiental y restauración de los ecosistemas en coordinación con las instancias correspondientes, con especial atención a las playas alejadas de poblados y zonas de anidación de tortugas”.
Ante esto, la ONG hizo un llamado a la sociedad civil a sumarse a exigir la atención de esta contingencia socioambiental;a la Secretaría de Energía y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente a suspender las actividades de exploración y explotación, y a las autoridades a establecer esquemas de protección al Corredor Arrecifal.
«Aunque la responsabilidad sea de una empresa privada o no, las autoridades federales tienen la obligación de supervisar, regular y reparar los impactos en los ecosistemas marinos y costeros», enfatizó Greenpeace.