La magnitud del desastre ambiental del derrame de crudo en el Golfo de México -que nadie cree que no se sepan qué o quién lo provocó- solo se compara con la abulia e indolencia de autoridades como Rocío Nahle, quien está más preocupada porque vengan turistas en Semana Santa, aunque sea a revolcarse en chapopote.
EL DESASTRE Y LA ABULIA
Share