La Auditoría Superior de la Federación (ASF) reveló en la Tercera Entrega de la Cuenta Pública 2024 un presunto daño patrimonial por mil 896 millones 723 mil pesos en el último año de la administración de Cuitláhuac García Jiménez.
El informe, presentado ante la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, exhibe irregularidades en el manejo de recursos federales transferidos a Veracruz, principalmente en el sector salud, con más de mil 78 millones de pesos observados por deficiencias en control interno, pagos sin comprobación y transferencias a cuentas adicionales donde se mezclaron fuentes de financiamiento.
También registró irregularidades en contratos y servicios, con pagos sin evidencia de entrega de bienes, contratos sin firmas de responsables y erogaciones a personal no localizado en sus centros de trabajo.
En los programas de vacunación se detectaron más de ocho millones de pesos en pagos a brigadistas sin soporte documental completo.
Asimismo, la ASF observó un posible daño patrimonial por 28 millones en el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de las Entidades Federativas; 3.8 millones en el Fondo para Entidades Productoras de Hidrocarburos por obras no ejecutadas; y pagos en exceso en el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado, con un probable daño de un millón de pesos.
A su vez, en los municipios deberán aclarar el destino de dos mil 523 millones de pesos adicionales.
La actual gobernadora, Rocío Nahle, reaccionó señalando que la ASF no revisó a fondo las solventaciones que el gobierno de García había entregado. Argumentó que muchas de las observaciones corresponden a procesos administrativos en curso y que aún están en etapa de aclaración.
Nahle subrayó que los montos reportados no constituyen un daño patrimonial definitivo, sino observaciones preliminares que deben ser atendidas por las dependencias involucradas.