Los extraditables
Por Javier Solórzano Zinser
La Presidenta tomó una decisión audaz con una alta dosis de exigencia por parte de EU.
No existe antecedente en la relación bilateral en que se haya extraditado el mismo día a 29 personajes clave ligados a la delincuencia organizada. Entre ellos se distinguen importantes líderes de Los Zetas y, sobre todo, Rafael Caro Quintero.
En el caso de éste último recordemos cómo particularmente la DEA lo ha buscado afanosamente. Es muy claro el porqué ahora el Gobierno tomó la decisión, a diferencia de lo que no hicieron otros gobiernos, que de alguna forma acabaron evitando a como diera lugar que llegara a las cárceles de EU; Caro fue el personaje que dijo que se encargaría de pagar la deuda externa de México con su “negocio”.
Las acusaciones que penden sobre el narcotraficante tienen que ver con un código de las agencias de seguridad de enorme relevancia. Se le acusa de haber sido pieza fundamental en el asesinato de Enrique Kiki Camarena Salazar. Este agente en varias ocasiones fue señalado como un personaje que tenía relación tanto con el narco como con la DEA. Para Caro Quintero este elemento fue clave en la decisión que se tomó al asesinarlo en una casa de seguridad en Guadalajara, la cual, por cierto, se argumentó que era del hermano de la esposa del entonces presidente Echeverría.
Durante mucho tiempo parecía que Caro Quintero no era tema de negociación para los gobiernos mexicanos, lo cual hizo crecer su cuestionada fama. Era una exigencia de la DEA de la mayor importancia.
Por razones diversas, muchas de ellas cuestionables, México lo tenía en nuestras cárceles, incluso fue liberado para, posteriormente, de nuevo ser detenido. Ahora como parte seguramente de una exigencia de primera importancia ha sido extraditado. El tema es de un pasado-presente que dejó honda huella en la DEA y en las agencias de seguridad de EU.
Sin duda estamos ante un parteaguas. Quizá la Presidenta, como parte de las exigencias de EU, decidió hacer algo que podría traer consecuencias internas. Es un golpe al corazón de los narcotraficantes, porque a pesar de que estaban en cárceles mexicanas era público que se seguían moviendo casi como querían y con una gran capacidad de maniobra, tanto en Tamaulipas y Chihuahua como en el Pacífico: Los Zetas habían perdido poco o nada su capacidad de maniobra.
A EU, como parte de la estrategia de intimidación de Trump, le ofrecieron a los 29 personajes, estamos ante un gesto de negociación y una exigencia. Los narcotraficantes estaban en cárceles mexicanas, porque tenían delitos en nuestro país.
En este momento poco importa por qué EU los quiere juzgar con sus leyes en función de una persecución todoterreno en contra del narcotráfico en el país.
Los escenarios, a pesar de la decisión tomada, no necesariamente pueden ser los mejores para México. Podría ser que se viniera una reacción importante de los grupos de la delincuencia organizada, a sabiendas de las decisiones que pueden caer en contra de ellos.
Es un riesgo que, bajo las actuales condiciones, sin dejar de reconocer que todo indica que se tenía que correr. También es un riesgo que las tradiciones sean para tratar de satisfacer las intimidaciones y amenazas de Trump.
No todo empieza y termina con los extraditables, porque al interior del país existe una pérdida de territorio producto de la presencia y control que tiene la delincuencia organizada, con todo lo que esto conlleva.
Se extraditó a los detenidos y, obviamente, Trump quiere algo más que eso. Como sea, muestra una voluntad expresa, con todos los bemoles que puede tener, de la Presidenta que no tiene antecedentes.
Es un punto de partida significativo. Lo inquietante ahora son las reacciones que podría haber al interior del país.
Se extraditó a los detenidos y, obviamente, Trump quiere algo más que eso. Como sea, muestra una voluntad expresa, con todos los bemoles que puede tener, de la Presidenta que no tiene antecedentes
RESQUICIOS.
Es lamentable el desenlace que tiene la desaparición del Inai. Que quede claro que este final por ningún motivo le quita la necesaria autonomía, transparencia y protección de datos personales a nuestro país.