¿Puede el Estado obligar a vivir? Eutanasia, dignidad humana y las contradicciones del poder en el Estado constitucional

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Por José Manuel de Alba de Alba

Copete editorial

Una joven en Barcelona, víctima de una violación que derivó en un intento de suicidio fallido, quedó en condición de cuadriplejia. Tras un proceso judicial, obtuvo una resolución favorable para acceder a la eutanasia conforme al marco jurídico vigente en España. Su padre impugnó la decisión y logró suspender su ejecución. La madre, desde convicciones religiosas contrarias al suicidio, decidió acompañar a su hija en su voluntad de morir.
El caso plantea una pregunta fundamental: ¿puede el Estado obligar a vivir?

I. El problema constitucional: vida, dignidad y autonomía

El debate sobre la eutanasia no es sobre la muerte, sino sobre la dignidad de la vida cuando ésta se ha transformado en sufrimiento irreversible.
La dignidad humana implica que la persona es un fin en sí misma y que su autonomía debe ser respetada. Sin embargo, surge la tensión: ¿la dignidad exige preservar la vida o respetar la decisión de terminarla?

II. Autonomía personal

El derecho al libre desarrollo de la personalidad permite a cada individuo definir su propio proyecto de vida. Resulta difícil sostener que el Estado permita decisiones profundas sobre el cuerpo, pero niegue la decisión final en condiciones extremas.

III. Derecho a la vida

El derecho a la vida es base de todos los demás derechos. El Estado tiene el deber de protegerla, pero surge la cuestión: ¿puede hacerlo contra la voluntad de su titular?

IV. Contradicciones del Estado

El Estado permite la guerra, donde la muerte es legitimada. Permite deportes de alto riesgo. Pero prohíbe la eutanasia.
Esto revela una contradicción: la vida es indisponible para el individuo, pero disponible para el Estado.

V. Ponderación

El conflicto debe resolverse ponderando vida, dignidad, autonomía y protección de vulnerables. No hay soluciones absolutas.

VI. Propuesta

La postura más coherente es permitir la eutanasia bajo condiciones estrictas: voluntad libre, sufrimiento irreversible, evaluación médica y control institucional.

Cierre

Un Estado que obliga a vivir a quien sufre, pero permite morir por intereses políticos, no protege la vida: la administra.

Nota final

Este artículo se elabora utilizando herramientas de inteligencia artificial como apoyo técnico, y se sustenta en la experiencia académica y jurisdiccional del autor.

 

Magistrado en retiro forzoso del Poder Judicial Federal