El Senado de la República aprobó la mayor parte del llamado “plan B” electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque con una modificación clave: se desechó la propuesta de adelantar la consulta de revocación de mandato a 2027. Con ello, este mecanismo se mantiene en los términos actuales de la Constitución y, en caso de solicitarse, se realizaría hasta 2028.
El Partido del Trabajo (PT) presentó una reserva para suprimir las modificaciones al artículo 35 constitucional, argumentando que adelantar la revocación podría abrir la puerta a que Sheinbaum hiciera campaña en pleno proceso electoral de 2027.
La senadora Lizeth Sánchez enfatizó que su partido busca proteger la estabilidad democrática y evitar tensiones internas que distorsionen los mecanismos de participación ciudadana. Alberto Anaya, dirigente del PT, fue claro: acompañarán a Sheinbaum hasta 2030, pero sin alterar las reglas de la revocación.
El Senado avaló otros puntos del plan B, entre ellos:
-Eliminación de “privilegios” y prestaciones onerosas en órganos electorales.
-Recorte presupuestal a congresos locales y al propio Senado.
-Límite máximo de 15 regidores en los municipios.
-Prohibición de contratar seguros con recursos públicos.
-Ajuste de remuneraciones de servidores públicos en todos los niveles de gobierno.
La votación de los artículos reservados (115, 116 y 134) fue de 87 a favor y 41 en contra, y la minuta fue enviada a la Cámara de Diputados para continuar su trámite legislativo.
La exclusión de la revocación de mandato significó una nueva derrota política para la presidenta Claudia Sheinbaum, pues el freno no provino de la oposición, sino de un partido “aliado” de la “4t”.