La gobernadora Rocío Nahle García rechazó que existan reportes oficiales sobre la muerte de especies marinas tras el derrame de hidrocarburo en costas de Veracruz. Sin embargo, videos, transmisiones en vivo y reportes ciudadanos contradicen su postura.
Nahle aseguró que solicitó información al procurador estatal de Medio Ambiente y a la Profepa, quienes —según dijo— no confirmaron afectaciones a la fauna. Incluso negó la muerte de un delfín en la Isla del Amor, en Alvarado, pese a que existe evidencia audiovisual que muestra al ejemplar sin vida en la playa.
La mandataria reconoció que sí ocurrió un derrame en el Golfo de México y que los residuos llegaron a distintas playas, obligando a labores de limpieza. El único caso que admitió fue el de una tortuga atendida en el “Aquarium” de Veracruz, la cual no presentaba rastros de hidrocarburo, según ella.
Empero, videos y transmisiones en redes sociales muestran un delfín muerto en Alvarado, mientras que reportes ciudadanos y locales documentan al menos ocho tortugas muertas en diferentes puntos: una en la Barra de Cazones, cuatro en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río y tres en Coatzacoalcos.
Se reportaron además dos delfines y un pelícano muertos en Coatzacoalcos. La más reciente evidencia corresponde a una tortuga hallada en Villa del Mar, en el puerto de Veracruz.
En total, 12 ejemplares de fauna marina han sido reportados sin vida, pese a la negativa oficial. Organizaciones ambientalistas y pescadores advierten que el derrame amenaza tanto al ecosistema como a la actividad pesquera.