El Estadio San Siro de Milán y la ciudad de Cortina d’Ampezzo fueron los escenarios principales de una ceremonia inaugural histórica que dio inicio a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. Por primera vez en la historia olímpica, la llama brilló en dos pebeteros simultáneamente, simbolizando la unión de tradición y modernidad en tierras italianas.
La ceremonia fue una auténtica oda a Italia: música, danza y proyecciones que recorrieron siglos de historia y cultura. El tenor Andrea Bocelli emocionó al público con su voz, acompañando el momento en que la llama olímpica llegó al estadio. La puesta en escena incluyó referencias al legado artístico del país y un despliegue tecnológico sin precedentes.

Más de dos mil 900 atletas de 90 países desfilaron con sus respectivas delegaciones, portando orgullosamente sus banderas. México estuvo representado por la esquiadora alpina Sarah Schleper y el patinador artístico Donovan Carrillo, quienes repitieron como abanderados tras su participación en Beijing 2022.
Sofia Goggia, campeona olímpica italiana, fue la encargada de encender la llama en Cortina, mientras que en Milán correspondió hacerlo a la leyenda Alberto Tomba “La Bomba”, esquiador tres veces campeón olímpico y dos veces campeón mundial.

La ceremonia se desarrolló en cuatro sedes, mostrando simultáneamente espectáculos en Milán, Cortina, Livigno y Predazzo.
La inauguración de Milano-Cortina 2026 marcó el comienzo de dos semanas de competencia en disciplinas como esquí alpino, patinaje artístico, hockey sobre hielo y snowboard. Con un despliegue que combinó emoción, cultura y tecnología, Italia presentó al mundo unos Juegos Olímpicos de Invierno que prometen ser inolvidables.
