Quebradero

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El poder es el poder

 

Por Javier Solórzano Zinser

Sin que deje de tener en la mira a la oposición, con su alta dosis de desdén, la Presidenta sabe bien que lo que hay que resolver en el corto plazo tiene que ver con todo lo que pasa en torno a la alianza de su partido. Son los que le pueden permitir seguir gobernando para establecer y aprobar reformas y leyes desde el Congreso.

La reforma electoral se ha convertido en una pieza importante del rompecabezas que tiene que armar la 4T con sus aliados. Parece por momentos que se va resolviendo, no tanto por cuestiones de convergencia estratégica, sino más bien nadie quiere perder el poder y menos los beneficios del poder.

El PT y el Verde no van a dejar que se les vaya el momento por el que están pasando, el cual los fortalece, les da una capacidad de maniobra en que pueden negociar parte del pastel, y sobre todo, les permite entrar con relativos acuerdos a las próximas elecciones.

Ayer parece que por fin terminó la telenovela, pasó lo que se sabía iba a pasar, acordaron lo obvio. Nadie imaginaba el rompimiento con todo y que se dieron algunos escarceos, muy pocos de ellos pudieron ser interesantes y trascendentes. Queda claro, una vez más, que el poder es el poder.

El coordinador parlamentario del PT en diputados había establecido el parámetro de las cosas hace pocos días. Dijo con razón que no había necesidad de que se hiciera una reforma cuando ya tenían todos los Poderes.

Sin embargo, es evidente que están pensando en el futuro y, sobre todo, en no perder lo que hoy tienen. En el refuego de la política en cualquier momento se dan movimientos que provocan un cambio sustantivo en todos los escenarios. Vayamos al lugar común de que no se gana para siempre, ni se pierde para siempre.

La gobernabilidad de Morena es fuerte y legítima, pero cada vez se abren más flancos, los cuales en muchos casos están teniendo a la Presidenta en el centro. Ya son varias las ocasiones en que las mañaneras se ven envueltas bajo un conjunto de contradicciones que sin terminar por ser aclaradas, se quiere dejar la idea de que porque lo dijo la Presidenta las cosas son como son.

Éste es un tema cada vez más importante, porque en algunos asuntos pareciera que a la Presidenta no le llega la información completa. Los dimes y diretes con el tema de la exportación de petróleo a Cuba siguen estando en medio de la confusión.

No solamente se trata de los barriles que se envían a la isla, sino también los presuntos ingresos que ha reportado el Banco de México por esta operación, los cuales se presume entraron al país por la venta del petróleo. La pregunta obvia es dónde está el dinero y además de ello, si hubo una venta o materialmente, fueron entregados sin operación alguna de por medio a la isla.

Otros asuntos también han provocado dudas, como es el caso del canadiense Ryan Wedding, el cual sigue siendo motivo de controversia si se entregó o fue detenido. La Presidenta terminó por decir que no se va a meter en ello, pero el asunto ha quedado claro que tiene dos maneras de verse por las autoridades mexicanas y estadounidenses.

La Presidenta necesita tener la mayor de las cohesiones internas. Se tiene que llegar a acuerdos con el PT y el Verde porque de lo que se trata es de mantener el poder. Ayer pareciera que llegaron a acuerdos que muy pronto veremos cómo se instrumentan; veremos qué cedieron, qué acordaron y cuántas rebanadas del pastel le toca a cada uno.

Seguramente Morena tuvo que ceder, a pesar de ir mano en todo esto. Ayer ya se pusieron de acuerdo, porque queda claro que nadie come lumbre.

El siguiente paso será que en Morena se pongan de acuerdo. Es aquí en donde vendrá un rudo máscara contra cabellera.

RESQUICIOS.

Ayer conversamos con Laura Itzel Castillo, presidenta de debates del Senado. Tiene claro por dónde vienen las cosas, pero tampoco echa las campanas al vuelo con la reforma electoral, no da por descontado que se vaya a discutir la reforma en este periodo de sesiones.