La auditora general del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), Delia González Cobos, expuso ante el Congreso del Estado irregularidades millonarias en varias de las obras consideradas “emblemáticas” de la administración de Cuitláhuac García, entre ellas la remodelación del Estadio Luis “Pirata” Fuente, la rehabilitación del Auditorio Benito Juárez y la intervención del “Aquarium” de Veracruz.

En el Estadio Luis “Pirata” Fuente se detectó el caso más grave, con un presunto daño patrimonial cercano a 160 millones de pesos. Las auditorías revelaron sobrecostos en equipos de audio, pantallas y sistemas de seguridad facturados como tecnología de alta gama, pero con fallas técnicas o incompletos. Incluso se pagaron más de 400 mil pesos por la restauración de una estatua de bronce que sigue en mal estado.

En el “Aquarium” de Veracruz el daño asciende a 83 millones 381 mil pesos, derivado de trabajos deficientes que ponen en riesgo la salud de las especies marinas. Se documentaron acabados inadecuados en el delfinario, bombas de agua insuficientes y materiales defectuosos en áreas para lobos marinos y nuevas especies.

Aunque con menor monto, el Auditorio Benito Juárez también presenta observaciones por sobrecostos y deficiencias en la rehabilitación, que forman parte de los nueve expedientes que ya se encuentran en proceso de judicialización.

Durante la revisión de la Cuenta Pública 2024, González Cobos informó que el presunto daño patrimonial acumulado en estas obras rebasa los 241 millones de pesos, y que los expedientes ya fueron turnados a instancias judiciales para deslindar responsabilidades.
La auditora subrayó que las irregularidades detectadas no solo implican sobrecostos, sino también riesgos estructurales y técnicos que comprometen la funcionalidad de los espacios públicos.