La fiscal general del Estado de Veracruz, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, dijo que no se descarta ninguna línea de investigación por el asesinato del reportero de nota roja, Carlos Ramírez Castro, quien fue asesinado a balazos la noche del jueves en el municipio de Poza Rica.
Sobre las líneas de investigación, Jiménez Aguirre aseguró que «no se descarta ninguna»; sin embargo, evitó dar más detalles a la prensa sobre cuántas están abiertas y si alguna se relaciona con las actividades laborales del comunicador, quien era director de Código Norte Veracruz y había trabajado en el medio Noreste.
«Las indagatorias se desarrollan con apego a la legalidad, al debido proceso y al respeto de los derechos humanos», aseguró y se comprometió a que se agotarán las investigaciones para que el caso no quede en impunidad.
Afirmó que se mantiene coordinación con instancias federales como la Fiscalía General de la República (FGR) y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, así como la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.
Empero, en relación con que le habrían sido retiradas las medidas de protección que le había asignado la Comisión Estatal de Atención y Protección a Periodistas (CEAPP) por amenazas recibidas, Lisbeth Aurelia Jiménez puntualizó que eso debe responderlo el organismo.
La fiscal general confirmó que no hay detenciones y evitó responder si ya hay personas identificadas como responsables.