La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, fue cuestionada acerca del caso del periodista Rafael “Lafita” León Segovia, a quien la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz buscaba procesar por el delito de terrorismo (señalamiento que fue desestimado), aunque fue vinculado a proceso por encubrimiento por favorecimiento e ilícitos contra las instituciones de seguridad pública, por lo que la mandataria expresó que el gobierno federal puede pedir la intervención de la Secretaría de Gobernación (Segob) cuando se trate de proteger el ejercicio periodístico.
La mandataria subrayó que, aunque las fiscalías estatales son órganos autónomos, el Gobierno Federal no puede ser indiferente cuando el ejercicio periodístico se ve amenazado por el aparato judicial local. “La libertad de expresión está por encima de todo”, sentenció Sheinbaum.
Según Sheinbaum, el Mecanismo Federal se acercará a los periodistas acusados para ofrecerles apoyo, si así lo desean, para garantizar que sus derechos no sean vulnerados. Enfatizó que si el fondo de una acusación penal es la manifestación de ideas o el trabajo informativo, el Estado debe proteger este derecho constitucional sobre cualquier otro criterio.
Asimismo, Sheinbaum cuestionó el uso de delitos graves, como el terrorismo, para procesar a reporteros, haciendo un llamado a las fiscalías para que expliquen la solidez y el origen de tales imputaciones.
“Si un periodista cometió un delito probado, debe responder ante la ley como cualquier ciudadano; pero si el fondo del asunto es su labor periodística, siempre debe privilegiarse la libertad de expresión”, afirmó la titular del Ejecutivo.
El anuncio presidencial surge en medio de la controversia por el proceso legal contra el periodista veracruzano Rafael León Segovia (conocido como “Lafita León”), reportero de la fuente policiaca en Coatzacoalcos.