Alejandro Gertz Manero «renunció» como fiscal general de la República luego de horas de incertidumbre ante lo que ya se daba por hecho como su inminente salida.
En su carta enviada a la presidenta del Senado Laura Itzel Castillo, Gertz manifiesta que «la Titular del Poder Ejecutivo Federal, Doctora Claudia Sheinbaum Pardo, me ha propuesto como Embajador de México ante un país amigo, lo cual se está tramitando en este momento».

«Dicha propuesta me va a permitir la posibilidad de continuar sirviendo a mi país, en una nueva tarea que me honra y le agradezco; ratificando así mi vocación de servicio público de tan larga trayectoria; razón por la cual, a partir de esta fecha y con todos los efectos legales que correspondan, me estoy retirando de mi actual cargo como Fiscal General de la República», informó Gertz en la misiva.
De acuerdo con la Constitución, la remoción del Fiscal General solo procede por causa grave, calificada por el Senado y aprobada por mayoría calificada. En ese sentido, con 74 votos a favor de Morena y aliados, y 22 en contra de la oposición, se aprobó la renuncia.
Clemente Castañeda, coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano, dijo que seguir prestando servicios en la función pública no puede ser un asunto que se pueda calificar como de gravedad. «No vamos a especular sobre las verdaderas razones que tiene el Fiscal Gertz Manero para intentar seguir en el servicio público, él deberá exponer en su momento esas razones, pero sí nos toca calificar esta causa, es decir, si eso nos parece suficientemente grave o no, y desde la perspectiva de MC esta no es una causa grave», sentenció.
El priista Manuel Añorve sostuvo que la decisión de Gertz fue un «manotazo» del gobierno de Claudia Sheinbaum, que se disfrazó de cortesía institucional. «El PRI no puede, no debe y no va a aceptar que por otra chamba, por un premio diplomático, por un movimiento político disfrazado de cortesía constitucional se pretenda justificar la renuncia del Fiscal General de la República. Eso no es renuncia, es instrucción, es un manotazo, un sello de un gobierno como Morena, pero seamos serios, una Embajada no es causa grave», criticó.
A favor, el senador del Verde Luis Alfonso Silva Romo pidió «cordura» y no querer aplicar literalmente la ley. «Que quepa la cordura y que no se llegue al absurdo de querer aplicar literalmente una ley. En este mismo Senado hemos aprobado previamente la renuncia de ministras, ministros, jueces, inclusive legisladores, cuando se considera que en estos cargos son irrenunciables. Hoy tiene que quedar claro que no hay causa más grave que calificar que es que alguien no quiera continuar al frente de una responsabilidad», dijo.