Tres subdirectores nombrados en la administración de Valentín Herrera Alarcón, actual secretario de Salud de Veracruz, fueron cesados luego de que descubrieran graves anomalías al interior de la dependencia, bajo la responsabilidad del anterior director de Administración, Eduardo Sisniega.
Fuentes al interior de la dependencia confirmaron que los funcionarios removidos son los ahora exsubdirectores de Recursos Financieros Isaac Nieves Flores, de Recursos Materiales David Jhaziel Pérez Roldán, y de Recursos Humanos Alí López Castellanos, quienes fueron sustituidos por personas que laboraron en la Secretaría de Energía durante la gestión de la hoy gobernadora Rocío Nahle.
Las mismas fuentes aseguran que estos exfuncionarios estaban por echar abajo el otorgamiento de bases que se dieron como “pan caliente” al final de la anterior administración de los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver), entre una gran cantidad de observaciones ante el Órgano Interno de Control.
Afirman también que personas cercanas al exgobernador Cuitláhuac García han sido colocadas en posiciones estratégicas dentro de la estructura de los «nuevos directivos» de Sesver, con lo que la intención sería proteger intereses y evitar que salga a la luz el saqueo que habría sufrido la Secretaría de Salud en los últimos años.
Despidos en Comunicación Social
Por otra parte, también trascendió de manera extraoficial la salida de varios trabajadores del área de Comunicación Social de la Secretaría de Salud, que en respuesta, acusaron al encargado, Francisco Reséndiz, de pedirles una “mochada” de su salario y hasta de acoso.
En sus redes, Francisco Reséndiz respondió a los señalamientos con un largo texto:
“Nunca he creído en los jefes de prensa que maltratan a la gente y a sus equipos, que no entienden la dinámica de la comunicación social ni de las nuevas tecnologías de comunicación y que no respetan a las instituciones que les abren sus puertas para servir a la gente.
“Lamentablemente, en esas oficinas de comunicación hay personas que maltratan a sus compañeros, que no cumplen con metas durante meses, que pasan meses y su computadora no tiene un solo archivo de texto trabajado, que ‘negocian’ convenios con medios de comunicación a cambio de un porcentaje, que filtran información a cambio de dinero, que se sienten protegidos por políticos del pasado inmediato B8 a pesar de cargar con decenas de acusaciones públicas -incluso en prensa-, algunas en órganos internos de control.
“Y no solo eso, que piden dinero por acercar a alguien con el secretario o secretaria, que buscan copar espacios en dependencias con sus amigos a cambio de una parte de su sueldo metiéndose con el sustento de la gente, que amagan con ir a buscar al gobernador o gobernadora para intimidar y lograr lo que buscan… que usan a las instituciones para hacer negocios pues. Qué lamentable.
“Y cuando se les descubre y se les pone un alto, sin rubor ético, inventan fantasías de despidos injustificados, de moches y acoso, faltan el respeto a sus compañeras y compañeros de trabajo involucrándolos en intrigas, y lamentablemente abusan de la amistad sincera de algunos periodistas o simplemente pagan para ‘dar un golpe’ al ‘canalla’ que los detuvo. Afortunadamente son más los verdaderos periodistas.”