Quebradero

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Trump, sobre advertencia no hay engaño

Por Javier Solórzano Zinser

No se sabe cuál será el destino político de EU. Es un hecho que las cosas han cambiado de manera sustantiva. La renuncia a la candidatura a la presidencia de Joe Biden podría colocar a los demócratas con nuevas posibilidades.

Prevaleció la sensatez en el presidente y su entorno. Durante varios días fuimos testigos de incidentes que cuestionaban la capacidad de Biden. No es un asunto que tuviera que ver directamente con su edad, era el hecho de que ha estado pasando por pasajes de enorme confusión que van más allá de que cambiara un nombre por otro.

El mundo tiene a un buen número de gobernantes mayores de edad, lo que pasa es que en este caso las evidencias fueron generando preocupación justificada, además de que los republicanos se fueron aprovechando paulatinamente de los incidentes del inquilino de la Casa Blanca.

Lo que tampoco queda claro es si, efectivamente, hay un juego nuevo o Donald Trump fortalecerá su candidatura sin importar a quién le pongan enfrente.

En un escenario paralelo estos días supimos de nuevo lo que piensa Trump de nuestro país y de sus gobernantes. Marcelo Ebrard se puso el saco antes de tiempo, porque la referencia sobre el IQ no iba dirigida a él sino a Biden. La futura presidenta también salió en defensa de Ebrard sin percatarse que las expresiones del boquiflojo expresidente no iban dirigidas a su futuro titular de Economía; es indispensable que lean a detalle y se den tiempo para opinar.

Trump no nos ha dejado de tener en la mira. Las cosas pasan por las elecciones, pero sería ingenuo pensar que todo se circunscribe a esto. Lo que subyace en sus expresiones es un pensamiento que no solamente pasa por su cabeza, sino por la de millones de estadounidenses que nos ven como parte de sus grandes problemas, desde el narcotráfico hasta la migración sin caer en cuenta que esto último es una de las claves de la economía de EU.

El Presidente López Obrador dijo que le va a enviar una carta al candidato republicano para expresarle la importancia de la migración, junto con otras observaciones sobre lo que ha venido expresando estos días.

Llama la atención que muchas de las cosas que, presumiblemente, consignaría López Obrador no se las haya expresado en el tiempo en que coincidieron los dos en la presidencia. La firmeza con la que el tabasqueño se refería a Trump en sus tiempos de candidato pasó a segundo plano a partir del primer encuentro que tuvo con el empresario-presidente.

La forma en que Trump se refiere a su gobierno es realmente grosera y fuera de lugar. La carta que se envíe tendrá que ser cuidadosa y diplomática, entendiendo los tiempos políticos que se viven en EU bajo los cuales cualquier documento o acción puede interpretarse como intromisión o algo parecido; imaginemos este escenario al revés y lo que podría provocar al interior del país.

Los tiempos están corriendo obligando a que este Gobierno, a pesar de los pocos días que faltan para que concluya, junto con la futura presidenta diseñen una estrategia para enfrentar el vendaval que se viene. No es exageración, pero si gana Trump, lo cual cada vez parece ser más posible, muchas de las cosas que está planteando las va a cumplir. No se va a andar con miramientos como cerrar la frontera por más que sea un exceso y un acto irrespetuoso para la convivencia de la región. No se trata sólo de los migrantes mexicanos.

Así como Trump asegura que ve a quien era el canciller mexicano, quien, por cierto, muchas cosas tendrá que explicar, también ve a México y al sur del continente.

Los escenarios se van armando. No podemos empezar a  reaccionar al 5 para las 12.

Quien puede ser el futuro presidente de EU no deja de sentenciarnos día con día.

RESQUICIOS.

Los republicanos van por todas las canicas, ahora piden la renuncia de Biden. Kamala Harris no deja pasar el momento y el apoyo del presidente. Es una buena opción, el problema es a quien tendría enfrente y más por el momento que vive EU.