Renuncian integrantes del Consejo Consultivo de la CNDH; acusan que órgano que debiera ser autónomo pareciera estar atendiendo a “intereses diversos a los de la defensa y protección de los derechos humanos”

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De manera unánime, los seis integrantes del Consejo Consultivo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) renunciaron al cargo conferido por el Senado.

En un comunicado, afirmaron que han obstaculizado su trabajo, llegando al extremo de ignorarlos por completo, así como que han recibido amenazas y calumnias a personas integrantes del Consejo, no sólo en los espacios de este órgano ciudadano, sino utilizando para ello los recursos, personal y los medios de la CNDH, incluyendo sus redes sociales.

«Hemos diferido con la Presidenta desde simples interpretaciones a procedimientos internos, tales como el significado del quórum, la mayoría de votos, el conflicto de intereses en la contratación de personal, hasta negarnos facultades para hacer una simple modificación al orden del día de las sesiones del propio Consejo».

Reiteraron que desde el comienzo de su encomienda, han tratado de aplicar lo que dice la ley en la materia que les otorga la atribución de «establecer los lineamientos generales de actuación de la Comisión Nacional». Sin embargo, manifestaron que no han podido mediar ni razonar con la presidenta de la CNDH prácticamente en ninguna de las actuaciones que ha llevado a cabo.

Apuntaron que casos extremos han sido la no emisión de recomendaciones generales, «que pareciera haber sido para no incorporar nuestras observaciones, así como la publicación de posicionamientos públicos sobre los derechos humanos donde la Presidenta decide manifestarse exactamente en sentido contrario a lo unánimemente aconsejado o incluso, desatender resoluciones adoptadas por la mayoría del Consejo en asuntos de su competencia exclusiva».

«Las personas integrantes del Consejo Consultivo de la CNDH no recibimos salario, ni remuneración económica ni en especie alguna, pagamos nuestra propia transportación local, nacional o internacional, para asistir a las reuniones ordinarias y extraordinarias del Consejo. Lo hemos hecho por el honor, la responsabilidad y el compromiso personal de servir a la causa de los derechos humanos de las víctimas en México», señalaron.

No obstante, agregaron que un órgano que debiera ser autónomo como la CNDH «pareciera estar atendiendo a intereses diversos a los de la defensa y protección de los derechos humanos, razón por la cual es que, ante los múltiples obstáculos que nos han hecho prácticamente imposible cumplir con la noble función que nos fue encomendada y considerando que nuestra presencia parece solamente legitimar algunas arbitrariedades, interpretaciones sesgadas y decisiones unilaterales de la Presidenta de la CNDH, decidimos de manera unánime renunciar a este honroso encargo», sentenciaron.